Joven encontrada en una fosa será cremada antes de volver a Nicaragua
El anhelo de “una vida mejor” es a menudo un camino sin retorno, pero para Junieysis Adely Merlo Espinoza, el regreso a su tierra natal, San Juan de Río Coco, se ha convertido en una travesía marcada por la tragedia y las restricciones burocráticas.
Tras días de angustia e incertidumbre, la familia de la joven nicaragüense ha recibido una noticia que añade una capa de dolor a su luto: el cuerpo de Junieysis no podrá ser repatriado de forma íntegra.
Tras concluir los exámenes forenses necesarios para la investigación judicial en Costa Rica, los restos de la joven fueron entregados a sus parientes. Sin embargo, el Ministerio de Salud denegó el permiso para el traslado del cuerpo hacia Nicaragua debido a disposiciones sanitarias estrictas.
El avanzado estado de descomposición en el que fue hallada la víctima tras ser ocultada en una fosa impide, según las normativas internacionales de bioseguridad, que el féretro cruce la frontera.
Ante esta imposibilidad técnica y legal, la familia Merlo Espinoza se vio obligada a tomar la decisión más difícil: la cremación en territorio costarricense. Lo que inicialmente se planeó como un funeral de cuerpo presente en la comunidad de Buena Vista, se transformará ahora en una ceremonia de recibimiento de cenizas.
“Teníamos la esperanza de verla por última vez, pero es duro pensar que ahora llegaremos a casa solo con sus cenizas”, expresó con resignación Wilder Espinoza, hermano de la joven. La familia informó que se encuentran a la espera de la autorización oficial para proceder con la cremación, una vez que culminen los trámites legales y administrativos correspondientes en Costa Rica.
El perfil de un feminicidio anunciado
La historia de Junieysis es el reflejo de miles de mujeres migrantes. Salió de Madriz a los 20 años buscando oportunidades. En Costa Rica, el destino la cruzó con Gustavo Calvo Ramírez, de 57 años, quien primero fue su empleador en una panadería y luego su pareja. De esa unión nacieron dos gemelas que hoy tienen cuatro años.
Sin embargo, el sueño se tornó en una pesadilla de control y violencia. Según los relatos de su hermano y amigos cercanos, el sospechoso desarrolló un comportamiento celoso y posesivo. A pesar de que Junieysis tuvo la valentía de separarse y de que el sujeto contaba con medidas cautelares, el acoso nunca cesó.
Actualmente, Calvo Ramírez permanece bajo custodia en la provincia de Cartago, enfrentando un proceso judicial por feminicidio que la familia espera termine en la pena máxima.
La batalla por las gemelas: El futuro después del horror
Mientras las cenizas de Junieysis se preparan para cruzar la frontera hacia San Juan de Río Coco, otra batalla igual de crucial se libra en las oficinas del Patronato Nacional de la Infancia (PANI) en Costa Rica. Las dos hijas gemelas de la víctima, de apenas cuatro años, se encuentran bajo la protección estatal de forma temporal.
Para los abuelos maternos, el duelo no se vive en silencio, sino en medio de gestiones legales.
La familia ha confirmado que pelearán la custodia de las menores para que estas puedan ser criadas en Nicaragua, bajo el amparo y el amor de su familia biológica.
Para los padres de Junieysis, el consuelo es parcial. El retorno de sus cenizas permitirá cerrar un ciclo de búsqueda física, pero abre uno de justicia permanente. San Juan de Río Coco espera los restos de su hija con el corazón encogido, mientras el eco de este feminicidio resuena como un recordatorio de la vulnerabilidad de las mujeres migrantes y la urgencia de sistemas de protección que no lleguen cuando ya es demasiado tarde.
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| Vilma del Carmen Espinoza y don Máximo Merlo, enfrentarán una lucha por la custodia de sus nietas. |
Poder Judicial confirmó que víctima de femicidio tenía medidas de protección
El Poder Judicial confirmó que la joven nicaragüense Junieysis Merlo, de 29 años, víctima de femicidio, contaba con medidas de protección por violencia doméstica que habían vencido 20 días antes de su muerte.
Según el padre de la víctima, el sospechoso le dijo a su hija que “la iba a acabar”, presuntamente por celos tras descubrir mensajes con otra persona, pese a que entre ambos no existía una relación sentimental.
La hipótesis de los investigadores señala que, tras darle muerte, el sospechoso habría utilizado un tractor para excavar una fosa y enterrar el cuerpo. En su testimonio, Ramírez aseguró que dejó a la joven con unos amigos que supuestamente irían a la playa, versión que el OIJ confronta con videos posteriores a la desaparición.
En uno de los registros se observa al sospechoso en el centro de Santa Ana junto a las hijas de la víctima. Se le ve llegar en su vehículo, un Mitsubishi Montero Sport, bajar a las niñas, llevarlas a un comercio y luego regresar con ellas al automóvil para retirarse.
Otro aspecto que ha llamado la atención es que el sospechoso se ha mostrado colaborador durante todo el proceso, pese a ser la última persona que estuvo con la joven con vida. Conocidos de ambos aseguran haber recibido la noticia con sorpresa, describiendo a Ramírez como una persona amable que incluso solía regalar pan a los trabajadores del condominio.
Por el momento, el sospechoso permanece a las órdenes del Ministerio Público, que deberá determinar si se le imponen medidas cautelares en relación con este caso
Reviewed by RVN
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4/10/2026 11:22:00 a. m.
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